Entre una alarma y la siguiente, conversé con Ofri Yungerman, agricultor del Kibbutz Eyal, quien lleva más de una década cultivando paltos. A lo largo de los años, Ofri ha desarrollado un enfoque claro: la agricultura avanzada se apoya en la tecnología, no como sustituto de la naturaleza, sino como una herramienta para gestionarla con mayor precisión y eficiencia.
Hace aproximadamente seis años, cuando comenzó a trabajar con BloomX en sus primeras etapas de desarrollo, representó para él la inversión de su tiempo y confianza. Desde entonces, campaña tras campaña, ha ampliado el uso de la tecnología en sus huertos, al punto que recientemente decidió invertir también en la compañía.
“Tuvimos una ola de calor que duró casi dos semanas”, recuerda, “y durante aproximadamente la mitad del periodo de floración, simplemente no hubo abejas en el huerto”.
Ese momento – en el que un proceso crítico quedó completamente fuera de su control – marcó un punto de inflexión que lo llevó a replantear el proceso de polinización.
Ofri, cuéntanos sobre el momento en que comprendiste que la polinización agricola, no puede dejarse completamente a la naturaleza.
Desde el inicio, cuando ingresé a la agricultura y comencé a entender cómo funcionan los sistemas productivos, observé que controlamos prácticamente todos los insumos de la cadena de producción: fertilización, riego, poda, cosecha. Todo se mide, se planifica y se gestiona.
Pero hay un elemento sobre el cual no tenemos ningún control: la polinización.
En este proceso dependemos de un insecto. No podemos programarlo, dirigirlo ni enviarlo a un lugar específico. En la práctica, estamos apostando al azar.
Lo único que hacemos es colocar colmenas y esperar lo mejor. Y todos los desarrollos a lo largo de los años han girado en torno a las abejas, sin ir más allá.
Hubo un momento que realmente marcó esto para mí. Un año después de una gran ola de calor, todo floreció perfectamente, pero las abejas simplemente no llegaron a los árboles. En ese instante te das cuenta de que toda una industria depende de algo que no puedes controlar, y eso no es una gestión adecuada del riesgo.
¿Cómo se comportaba la polinización en tu huerto antes de incorporar la tecnología de BloomX?
“El principal problema era la falta de consistencia productiva, es decir, la marcada variabilidad entre años de alta y baja producción (vecería o alternancia productiva). En una campaña podíamos alcanzar aproximadamente 15 toneladas por hectárea, y al año siguiente apenas 9 toneladas por hectárea, e incluso menos.” No se puede gestionar un negocio así. Ni la mano de obra, ni las operaciones, ni el financiamiento: todo cambia constantemente.
Lo que aporta la tecnología es consistencia: la capacidad de generar una curva de rendimiento relativamente estable a lo largo de los años. Y para mí, ese es el verdadero valor. Porque en agricultura, incluso cuando hay fruta en el árbol, eso no significa nada todavía: queda un largo camino hasta la comercialización.
Pero si logras estabilizar el rendimiento, puedes empezar a planificar.”
¿Por qué es tan crítica la estabilidad para un productor?
En primer lugar, por la mano de obra. Tengo un equipo fijo al que pago salarios a diario. Si no hay producción, no hay trabajo para ellos, pero igual debo pagar. En años de alta producción, necesito contratar más personal. No existe equilibrio.
Además, hay un aspecto psicológico. En un año sin producción, recorres el huerto diariamente y no ves resultados. Estás trabajando, pero sientes que trabajas en vano.
Y también está el financiamiento. Cada año debo cubrir millones en gastos. Sin estabilidad, es muy difícil manejar presupuestos, gestión y financiamiento. Finalmente, la administración requiere ver un negocio estable. No se puede operar con alta volatilidad.
¿Cómo afectan las condiciones ambientales a la polinización?
No se necesitan eventos extremos para afectar la polinización. Un día frío o un calentamiento lento por la mañana hace que las abejas salgan tarde y pierdan la ventana de floración. Vientos fuertes impiden su salida. Cambios bruscos de temperatura reducen su actividad.
Existen muchas variables pequeñas que influyen, y ese es precisamente el problema: no tenemos control sobre ellas.
¿Qué te motivó a trabajar con BloomX cuando la tecnología aún estaba en desarrollo?
Fueron tres factores:
Primero, abordaban el punto más crítico: la polinización. Incluso antes de conocerlos, sabía que este era el eslabón más débil de la cadena productiva y que no estaba siendo adecuadamente atendido.
Segundo, el enfoque. El equipo de BloomX no intentaba inventar algo completamente nuevo, sino replicar la naturaleza. Desde el punto de vista científico, eso es muy sólido.
Y tercero, las personas. Tenían pasión y convicción. Percibí que buscaban resolver un problema real, no solo realizar un experimento más.
¿Cómo evolucionó el trabajo con BloomX a lo largo de los años?
Es un proceso que requiere mucha paciencia. Cada ensayo toma casi un año para obtener resultados.
Comenzamos en pequeña escala: unos pocos lotes, luego decenas, después cientos. El escalamiento fue gradual pero constante. También hubo muchas voces que afirmaban que no funcionaría, pero eso solo motivó más al equipo.
El gran salto fue la transición del producto manual – efectivo pero no escalable – a la solución robótica. Ahí comenzó a percibirse como una solución de mercado real: requiere mínima mano de obra y permite operar a gran escala.
¿Qué resultados han observado en rendimiento?
Si tuviera que resumirlo en un solo dato, hemos observado un incremento promedio de aproximadamente 25%-26% en el rendimiento, de forma consistente a lo largo de los años.
Sin embargo, varía según campaña, condiciones y nivel de intervención.
En los últimos años:
- 2021-2022: ~7%-16% de incremento
- 2022-2023: ~26% promedio, con picos de 50%
- 2023-2024: ~26% promedio, con picos de 57%
- 2024-2025: ~36% promedio, con picos superiores al 50%
Más importante que el promedio es el comportamiento en los extremos. Parcelas con rendimientos de aproximadamente 2 a 4 toneladas por hectárea sin tratamiento alcanzaron entre 6 y 9 toneladas por hectárea con intervención de tecnología Bloomx.
En agricultura, esta diferencia define entre pérdida y rentabilidad.
¿Se observó impacto en la calidad del fruto?
Sí. Inicialmente no lo habíamos evaluado, pero posteriormente identificamos mejoras claras.
Estudios, como los realizados por Vered Yachimovitz (Instituto Volcani), demostraron que la polinización cruzada favorece la obtención de frutos de mayor calibre, más uniformes y con mejor tolerancia a condiciones adversas como olas de calor.
A partir de ello, comenzamos a analizar de manera sistemática los calibres, la distribución de tamaños y la calidad comercial del fruto, encontrando mejoras significativas.
Por ejemplo, se observó una diferencia de aproximadamente USD 0.03 por kg a favor de la fruta tratada, atribuida a una mejor distribución de calibres. Esto se traduce en un incremento en el valor comercial del producto, generando un impacto económico relevante a escala productiva.
¿Qué ocurrió en el huerto orgánico?
Los resultados fueron aún más interesantes, considerando que las condiciones de manejo son más exigentes:
- Sin tratamiento: ~11 t/ha
- Tratamiento parcial: ~14 t/ha
- Tratamiento completo: ~17 t/ha
En una campaña específica:
- Promedio del lote: ~21 t/ha
- Áreas tratadas: hasta ~27 t/ha
Cabe resaltar que estos ensayos se realizaron en medias parcelas (parcelas divididas), es decir, con áreas tratadas y no tratadas dentro del mismo lote, por lo que el impacto total a nivel de huerto completo podría ser aún mayor.
Plantación Orgánico: Rendimiento por Nivel de Tratamiento de BloomX
Recientemente decidiste invertir en la empresa. ¿Por qué?
Es sencillo: vemos el incremento en rendimiento, la mejora en calidad y, sobre todo, la consistencia, directamente en nuestros huertos. Ya no es un ensayo, es una realidad operativa.
Además, la polinización es uno de los factores más críticos y menos controlados en la agricultura.
La dependencia de las abejas es cada vez más compleja. Actualmente operamos con una densidad aproximada de 5 colmenas por hectárea; sin embargo, en el futuro la disponibilidad de colmenas de calidad podría disminuir.
Esto representa un cuello de botella para toda la industria.
Al comprender esto y ver una solución efectiva, cambió nuestra perspectiva.
También hemos visto al equipo de BloomX evolucionar constantemente, sin detenerse hasta lograr resultados.
Por eso, no se trata solo de usar la tecnología, sino de ser parte de una solución con impacto más allá de un solo huerto.
Y queremos ser parte de ese cambio.